
Will Murray estaba frente a la cámara para informar sobre las lluvias récord en Queensland, Australia, cuando vio cómo un vehículo se hundía en una calle inundada. Llamó a emergencias, entregó el teléfono a su camarógrafa y se lanzó al agua. Junto a otro hombre, sacó al conductor segundos antes de que el carro desapareciera. El video ya dio la vuelta al mundo.
Un reporte que se convirtió en rescate
Era el jueves 22 de octubre de 2026 en Morayfield, una localidad al norte de Brisbane, en el estado australiano de Queensland. Desde la mañana habían caído unos 170 milímetros de lluvia en la zona, según ABC News, la cadena pública australiana.
Will Murray, reportero de esa cadena, cubría la tormenta en Buchanan Road, una calle anegada. Frente a él, un conductor entró a gran velocidad con su vehículo todoterreno al agua. El motor se apagó y el carro empezó a hundirse.
Murray llamó al número de emergencias de Australia, el Triple Cero (000). Cuando dejó de ver al conductor, entregó el teléfono a su camarógrafa, Liz Pickering, y nadó hacia el vehículo.
Segundos decisivos
No estaba solo. Daniel Hainey, otro hombre que presenciaba la escena, también se metió al agua. Según el relato de ABC News, ambos intentaron abrir la puerta más cercana, sin éxito.
Murray subió a la parte trasera del vehículo y, apoyando los pies contra la carrocería, logró forzar la puerta trasera del lado del pasajero. La fuerza del agua ayudó a abrirla. El conductor nadó hacia esa salida y los dos rescatistas lo llevaron hasta una zona menos profunda, justo antes de que el carro quedara bajo el agua.
Los servicios de emergencia llegaron unos diez minutos después. Para entonces, el conductor ya estaba a salvo.
«Le salvaron la vida»
Liz Pickering, que grabó la escena, no dudó en su valoración: los dos hombres, dijo a ABC News, «sin duda le salvaron la vida». Hainey coincidió en que el conductor fue «muy, muy afortunado».
Murray describió lo ocurrido como aterrador y dijo sentirse aliviado de que todos estuvieran bien. Lejos de presentarse como héroe, desvió los elogios hacia los equipos de emergencia que trabajaban en la zona.
Según el reportero, el conductor le contó que no vio las señales de advertencia y que no se dio cuenta de lo profunda que estaba el agua. Su identidad no ha sido revelada.
El video, difundido primero por ABC, fue replicado por CNN en inglés y en español, La Nación de Argentina y El Heraldo de México, entre otros medios.
Lluvias récord en Queensland
El rescate ocurrió en medio de un temporal excepcional. Según Euronews, una planta de tratamiento de agua cerca de Moreton Bay registró más de 250 milímetros en 24 horas, y algunos puntos recibieron casi 180 milímetros en apenas tres horas.
Al menos ocho estaciones meteorológicas superaron los 300 milímetros entre el miércoles y la mañana del viernes, más del triple de lo previsto por la Oficina de Meteorología. Beerburrum tuvo su día de octubre más lluvioso del que se tenga registro. Catorce escuelas cerraron y las autoridades pidieron a vecinos de Caboolture y Burpengary prepararse para una posible evacuación.
No es el primer caso
No es la primera vez que un periodista deja el micrófono para salvar a alguien. El 27 de septiembre de 2024, durante el paso del huracán Helene, el meteorólogo Bob Van Dillen, de FOX Weather, interrumpió un reporte en vivo en Atlanta, Estados Unidos. Se metió en el agua hasta el pecho y sacó en su espalda a una mujer atrapada en su carro, según la radio pública WABE.
En ambos casos, el patrón se repite: un conductor que subestima la profundidad del agua.
Por qué el agua es tan traicionera
El Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos advierte que más de la mitad de las muertes por inundaciones ocurren dentro de vehículos, generalmente cuando alguien intenta atravesar una vía anegada.
Las cifras de esa agencia son contundentes:
– 15 centímetros de agua en movimiento rápido pueden derribar y arrastrar a un adulto.
– 30 centímetros de agua pueden hacer flotar un auto pequeño.
– Entre 45 y 60 centímetros de agua en movimiento pueden arrastrar a la mayoría de vehículos, incluidos los todoterreno grandes.
Por eso, el Departamento de Bomberos de Queensland pide a la población no nadar en aguas de inundación. En este caso, los rescatistas arriesgaron su propia vida.
Lecciones para Ecuador
La historia tiene eco en Ecuador, donde las lluvias suelen inundar pasos deprimidos en Quito y calles en Guayaquil y otras ciudades de la Costa. Pablo Ante, coordinador de la Maestría en Gestión de Transporte de la UIDE, dio a El Comercio estas recomendaciones para conductores:
1. Mirar primero la señalización del paso. Si no existe, usar el borde de la vereda como referencia: si el agua lo cubre, no cruzar.
2. No entrar si el agua supera 15 a 20 centímetros en un auto liviano, 30 a 35 en uno más alto y 60 en buses.
3. Si se cruza, avanzar a velocidad baja y constante, sin detenerse y sin seguir de cerca a otro vehículo.
4. Al salir, circular despacio y presionar el freno suavemente varias veces.
Ante una emergencia, la línea en Ecuador es el ECU 911.
Lo que viene
La Oficina de Meteorología de Australia prevé otro pico de lluvias el lunes y la llegada de un frente frío durante la semana. Parte del estado vecino de Nueva Gales del Sur también está en la trayectoria de la tormenta.
Mientras tanto, el video de Murray sigue circulando como un recordatorio que las autoridades repiten en cada temporal: ningún trayecto vale el riesgo de atravesar una calle inundada.