La banca gana más rápido de lo que presta: claves de los USD 802 millones en utilidades

La banca privada ecuatoriana ganó USD 802,1 millones entre enero y septiembre de 2026, un 22,5% más que en el mismo período de 2025, según cifras de la Superintendencia de Bancos recogidas por Diligence. Las utilidades crecieron casi el doble de rápido que los préstamos, los depósitos y el tamaño de los balances. Detrás del salto hay tres factores que se refuerzan entre sí: más crédito, dinero más barato para los bancos y clientes que pagan mejor.

Un balance que crece, pero menos que las ganancias

Los números del sistema muestran una banca más grande y, sobre todo, más rentable. A septiembre, los activos sumaron USD 82.997,6 millones (+12,5%), la cartera bruta llegó a USD 55.993,4 millones (+13,2%) y los depósitos alcanzaron USD 64.693,6 millones (+12%). Las utilidades, en cambio, subieron 22,5%.

Un matiz importante: en la serie de la Superintendencia, el grupo «bancos privados» incluye al Banco del Pacífico, que es de propiedad estatal y figura entre los dos bancos con más ganancias del país.

Primera razón: más crédito en una economía que se recupera

La cartera crece a doble dígito porque la economía acompaña. El Banco Central del Ecuador (BCE) elevó en septiembre su previsión de crecimiento para 2026 de 2,5% a 2,7%, y proyecta que el crédito privado aumente 10,9% en el año, según Forbes Ecuador. El Fondo Monetario Internacional, en su informe de abril, estimaba 2,5%.

A junio, el 59% del crédito de la banca privada era productivo y el 41% de consumo, de acuerdo con datos de la Superintendencia publicados por El Universo. Para la Asociación de Bancos Privados (Asobanca), el aumento de las utilidades refleja que la actividad de intermediación financiera ha crecido, según declaró su presidente ejecutivo, Marco Rodríguez, a Vistazo.

Segunda razón: el dinero le cuesta menos a los bancos

La composición de los depósitos es reveladora. Los depósitos a la vista, que pagan poco o ningún interés, crecieron 15,5%; los depósitos a plazo, más caros para el banco, apenas 8,6%.

Además, las tasas que los bancos pagan por el ahorro han bajado. La tasa pasiva promedio fue 5,19% en julio de 2026, frente al pico de 8,45% de julio de 2024, según cifras del BCE citadas por Expreso.

Las tasas de los préstamos también cayeron, pero de forma desigual. La tasa activa efectiva promedio bajó de 12,81% a 11,58% entre junio de 2025 y junio de 2026. En el crédito productivo corporativo pasó de 8,36% a 6,74%, mientras que en el de consumo apenas se movió, de 15,20% a 15,07%, según Primicias. Un fondeo más barato con tasas de consumo casi intactas sugiere un margen más holgado en ese segmento, aunque los bancos no publican ese desglose.

Tercera razón: clientes que pagan mejor

La morosidad de la cartera total bajó de 3,21% a 2,94% en un año. Menos créditos impagos suele significar menos dinero inmovilizado en provisiones. En julio, la cobertura de provisiones del sistema era de 213%, es decir, los bancos tenían reservas por más del doble de su cartera vencida, según El Diario.

Récord, pero con desaceleración

El ritmo de crecimiento se modera mes a mes. A mayo, las utilidades acumuladas crecían 30% y a junio, 30,4%. A agosto el alza fue de 25,5% y a septiembre, de 22,5%. Septiembre aportó por sí solo unos USD 86 millones.

La comparación anual muestra la magnitud del ciclo. En 2024 la banca privada ganó USD 660,2 millones y en 2025, USD 946,4 millones, un 43,3% más, según datos de la Superintendencia publicados por Forbes Ecuador. Diez años antes, en el primer semestre de 2016, las ganancias semestrales eran de USD 97,9 millones.

Cuatro bancos, siete de cada diez dólares

Los cuatro bancos más grandes, Pichincha, Pacífico, Guayaquil y Produbanco, conservaron sus posiciones y concentraron el 70,1% de las utilidades. A agosto, último corte con montos por entidad, Pichincha sumaba USD 165,4 millones; Pacífico, 159; Guayaquil, 108,1, y Produbanco, 71,9, según Diligence.

Produbanco fue el de mayor crecimiento entre los grandes, con 35,8%. Más abajo hubo movimientos: el Banco del Austro subió al octavo lugar y desplazó a Citibank, cuyas ganancias cayeron 14,1%. Solidario avanzó tres puestos hasta el undécimo y ProCredit pasó de pérdidas a ganancias. Banco del Litoral fue la única entidad con resultado negativo.

Los porcentajes muy altos de algunos bancos pequeños, como Solidario, Comercial de Manabí o Atlántida, parten de bases bajas. Como resume Diligence, el buen año del sistema no se reparte igual entre todos.

Las otras lecturas

Las utilidades bancarias también son un tema político. En mayo, el presidente Daniel Noboa difundió en X las ganancias de seis bancos y escribió que los mayores anunciantes de los medios estaban «teniendo el mejor año económico de sus vidas», según Expreso.

En esa misma nota, el economista Francisco Borja consideró que la rentabilidad es apenas algo superior al promedio y la atribuyó al abaratamiento del fondeo internacional. Andrés Albuja anticipó una posible reforma tributaria en 2027 con más carga para el sistema financiero.

Asobanca defiende otra lectura. Según el gremio, la rentabilidad sobre patrimonio (ROE) de la banca ecuatoriana ocupa el puesto 12 entre 16 países de la región, y por cada USD 100 de utilidad en 2025 el Estado recibió USD 65 en impuestos y contribuciones (Vistazo).

Hay precedentes. En 2024 el Gobierno aplicó una contribución temporal sobre las utilidades de 2023 de bancos y cooperativas, con tasas de 5% a 25%, para financiar la lucha contra el crimen organizado, según el SRI. Recaudó USD 183 millones y no se repitió, de acuerdo con Primicias.

Para los usuarios, la pregunta es si estas ganancias se traducen en mejores condiciones. «Si las utilidades no revierten en mejores condiciones de crédito o inclusión financiera, el impacto social será limitado», advirtió el economista Manuel Moreira en declaraciones a El Diario.

¿Qué viene?

Si el sistema mantuviera el ritmo del tercer trimestre, de unos USD 86 millones al mes, cerraría 2026 por encima de los USD 946,4 millones de 2025. Es una proyección aritmética, no un pronóstico: la desaceleración de los últimos meses y la caída de la liquidez, que pasó de 19,2% en junio a 17,8% en julio, invitan a la cautela.

Tres frentes marcarán los próximos meses. El primero, la reforma al Código Monetario aprobada en primer debate por la comisión económica de la Asamblea en junio, que crea «tasas de inclusión» para personas sin historial crediticio, según Primicias. El segundo, la agenda económica del nuevo equipo del ministro Bernardo Cordovez, que promete facilitar la inversión. El tercero, una eventual discusión tributaria en 2027 que, según algunos analistas, podría mirar de nuevo al sistema financiero.

La prueba de fondo será otra: que el buen momento de la banca se refleje en crédito más barato y más accesible para hogares y pymes.

Texto: Redacción Visionarias / IA · Con información de Diligence

WEB VISIONARIAS PORTADAS (3)
2026-11-05 – Ueno Bank sacude a Paraguay
2026-11-05 – El Niño golpea a las empresas