Las llamas volvieron a poner a la capital al límite. Este domingo 2 de agosto, el humo y el pánico se apoderaron de varios sectores de Quito, obligando al Cuerpo de Bomberos a desplegarse de urgencia para frenar múltiples incendios forestales. Los puntos más críticos de esta nueva emergencia se concentraron en el sector de Ilucachi y en la histórica cima de La Libertad.

De un mal cálculo a un desastre forestal
Lo ocurrido en La Libertad encendió las alarmas sobre la irresponsabilidad que desata estas tragedias. El siniestro fue reportado en un inicio como una simple quema, pero en cuestión de minutos la situación se salió de control. Lo que parecía un fuego menor se transformó violentamente en un incendio forestal en toda regla que trepó por la ladera y desató horas de angustia.
Batalla contra el reloj y las llamas
La magnitud del fuego obligó a un trabajo intenso por parte de los equipos de socorro. Tras una jornada agotadora, luchando contra las condiciones del terreno y el avance de las llamas, los bomberos lograron finalmente controlar la situación tanto en La Libertad como en Ilucachi, evitando que el fuego cobrara una factura mucho más trágica en la ciudad.
Texto: Redacción Visionarias / IA