
La Asamblea Nacional se queda sin varias de sus figuras. Al menos 23 legisladores decidieron empacar sus cosas y renunciar a sus cargos de golpe. ¿El motivo? Quieren asegurar un puesto como candidatos en las próximas elecciones seccionales de noviembre.
Los que se bajan de la curul
El bloque oficialista ADN fue el primero en desarmarse con la salida de 12 integrantes el 31 de julio. En la lista de los que dejan la Asamblea están Andrés Guschmer, Lucía Pozo y Arianna Burgos.
Por el lado de la Revolución Ciudadana, ocho asambleístas le siguieron los pasos. Entre los nombres más fuertes del correísmo que sueltan el cargo aparecen Viviana Veloz, Ronal González y Francisco Cevallos.
La regla electoral y los suplentes al poder
Esta fuga masiva tiene una explicación legal. El Código de la Democracia exige que cualquier legislador que busque un cargo distinto —como una alcaldía o prefectura— debe renunciar de forma definitiva antes de inscribir su candidatura. El tiempo ya les pisaba los talones, pues el Consejo Nacional Electoral (CNE) habilitó la etapa de inscripciones justo hoy, 2 de agosto, y la cerrará el próximo día 17.
Ahora, los 23 puestos vacíos pasan directamente a manos de sus suplentes. Esto significa que el Legislativo trabajará desde esta semana con caras nuevas, lo que obligará a reacomodar fuerzas y organizar nuevamente el trabajo interno de las comisiones.
Texto: Redacción Visionarias / IA