
La conmovedora historia de una pequeña de apenas cuatro meses, internada en el Hospital del Niño Dr. Francisco de Icaza Bustamante, ha tocado profundamente el corazón de los ciudadanos. Sin embargo, lo que empezó como una ola genuina de solidaridad ha tomado un giro oscuro: personas inescrupulosas están intentando lucrar con la vulnerabilidad de la menor. Ante esto, la casa de salud se vio obligada a alzar la voz, aclarar el estado de la niña y frenar de golpe la desinformación.
Actualmente, el panorama médico de la bebé es alentador. Las autoridades del hospital confirmaron que la pequeña permanece estable, cobijada y bajo la atención médica integral de los especialistas. Pero mientras ella se recupera en una cama de hospital, afuera se teje un escenario legal y social complejo que ha encendido las alarmas.
El lucro detrás de la empatía: No hay cuentas bancarias autorizadas
El punto más crítico y urgente del comunicado oficial emitido por la institución fue una alerta directa por posibles fraudes. En las últimas horas, han comenzado a circular en diversas plataformas digitales números de cuentas bancarias y teléfonos móviles de personas que, bajo la fachada de «recaudar fondos» para la niña, están pidiendo donaciones económicas.
El Hospital del Niño fue tajante: en ningún momento se han solicitado donaciones económicas, ni se ha autorizado la difusión de cuentas bancarias a nombre de la institución o de la menor. Aprovecharse del abandono de una bebé para estafar a la gente es un acto deleznable, por lo que las autoridades médicas piden a la ciudadanía extremar precauciones. Cualquier iniciativa solidaria real y bienintencionada debe canalizarse única y exclusivamente a través de los canales institucionales y oficiales del hospital.
El futuro de la pequeña: Un proceso en manos de la Fiscalía
Más allá de la salud de la niña, el drama de fondo es su situación familiar. La bebé lleva hospitalizada desde el mes de marzo, y el presunto delito de abandono ya no es un simple rumor; es un caso que se encuentra bajo la investigación formal de la Fiscalía General del Estado. Serán las autoridades judiciales quienes determinen las responsabilidades y el entorno de la menor.
La historia de esta niña generó tal impacto que decenas de familias expresaron de inmediato su deseo de acogerla en sus hogares. Frente a esta lluvia de peticiones bien intencionadas, el hospital hizo una aclaración necesaria para no generar falsas expectativas: ni el Ministerio de Salud Pública (MSP) ni el Hospital Icaza Bustamante tienen competencia legal en los procesos de adopción o acogimiento familiar.
El destino de esta pequeña de cuatro meses está ahora en manos de la justicia ecuatoriana, mientras el personal de salud continúa brindándole el cuidado que merece y protegiéndola, no solo de sus dolencias físicas, sino de quienes intentan sacar provecho de su soledad.