Caso Sinvergüenzas; Mafias de la salud, el dinero destinado a enfermedades raras terminó en manos de funcionarios corruptos

Janet Hinostroza abordó el denominado «Caso Sinvergüenzas», una investigación sobre la red de corrupción en el Hospital Francisco de Icaza Bustamante de Guayaquil.

La denuncia reveló cómo directivos de esa casa de salud pública desviaron fondos estatales destinados a la compra de Nusinersen, la medicina necesaria para tratar a cinco niños con Atrofia Muscular Espinal (AME).

A pesar de que el Estado entregó medio millón de dólares para cumplir con una acción de protección, las autoridades hospitalarias adquirieron una copia china sin registro sanitario, facturando con un escandaloso sobreprecio y poniendo en riesgo la vida de los menores.

LO MÁS IMPORTANTE QUE MENCIONÓ

  • Cinco familias ganaron una acción de protección que obligaba al Estado a dotarles de Nusinersen, catalogado como el medicamento más caro del mundo.
  • El gobierno entregó $500.000 al hospital, pero los directivos compraron una medicina china por $5.000 y le cobraron al Estado $85.000 por cada dosis.
  • El fármaco chino administrado a los niños no tenía registro sanitario, presentaba nomenclatura en chino y carecía de avales de la FDA o la EMA.
  • Los menores pasaron un año sin el tratamiento adecuado; algunos perdieron movilidad en sus brazos y piernas, lo que podría ser un efecto secundario de la dosis irregular.
  • Existen tres denuncias por presunto peculado en la Fiscalía General del Estado, incluyendo una presentada por la vicepresidenta María José Pinto, pero el caso no avanza.
  • El doctor Ubilla, exdirector del hospital durante la compra irregular, fue destituido de la dirección pero continúa trabajando en otra área de la misma institución de salud.
  • Este fin de semana, tras la gestión gubernamental, los cinco niños finalmente ingresaron a quirófano para recibir la medicina original.

LA PREGUNTA

Pregunta: «¿Dónde está el dinero que les dieron para el Nusinersen y que no invirtieron en eso… y cuándo la justicia va a hacer que esta gente responda por el presunto peculado en el que incurrieron?»

Por qué es relevante: Esta interrogante resume la profunda indignación frente a la inoperancia de la Fiscalía y la nula recuperación de los fondos públicos malversados. Además, cuestiona la protección institucional de funcionarios que, a pesar de poner en riesgo la vida de los pacientes, siguen cobrando un sueldo estatal.

LO MÁS RELEVANTE

El descarado mecanismo del Caso Sinvergüenzas

El caso develó cómo opera una pequeña mafia burocrática escudada en la autonomía que tienen los hospitales para realizar compras. Tras recibir los $500.000 del Estado, las autoridades del hospital optaron por un fármaco chino de $5.000, pero facturaron al Estado el valor de $85.000, apropiándose de los $80.000 restantes por cada dosis. Las facturas pagadas por el entonces director permitieron comprobar esta adquisición de un producto sin estudios que garantizaran el mismo efecto que el original.

El grave impacto en la salud de los menores

La negligencia administrativa tuvo consecuencias físicas directas. Al inyectarles un producto sin certificaciones, los niños con AME quedaron desprotegidos y perdieron un año crucial de tratamiento. Varios de ellos experimentaron la pérdida de movilidad en sus extremidades, un retroceso que mantiene en alerta a los padres, quienes intentan determinar si esto fue producto de la falta de la medicina original o un efecto secundario directo del cuestionado fármaco chino.

Impunidad burocrática y lentitud en la Fiscalía

El escándalo demostró el fuerte blindaje que protege a los malos funcionarios públicos. A pesar de que la propia vicepresidenta de la República y los padres de familia interpusieron denuncias formales por peculado, la Fiscalía General del Estado mantiene el proceso estancado sin resultados. Además, resulta indignante que el doctor Ubilla, quien lideraba el hospital en ese momento, mantenga un puesto de trabajo dentro de la misma casa de salud.

Pacientes vulnerables pagan los platos rotos

El desvío de los fondos forzó al Estado a desembolsar nuevamente medio millón de dólares para poder cumplir finalmente con los niños. Este doble gasto ocurre en medio de una profunda crisis, mientras decenas de pacientes con enfermedades pulmonares raras o enfermos renales realizan plantones exigiendo el pago a las clínicas de diálisis para sobrevivir, dinero que bien pudo cubrirse con los fondos robados por estas mafias.

LO QUE VEMOS DE EL CASO SINVERGUENZAS

  • Las pequeñas mafias enquistadas en los mandos medios y administrativos de los hospitales son igual de perjudiciales que los grandes capos de la corrupción.
  • La lentitud del sistema judicial y la falta de sanciones administrativas permiten que servidores públicos investigados por peculado sigan operando desde dentro del Estado.
  • La insistencia y lucha de padres de familia, como el caso de Edwin Solano, fue fundamental para destapar este negociado, exigir respuestas y lograr la administración del medicamento correcto.
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