
Un tren de alta velocidad alcanzó por detrás a otro que estaba detenido en la línea Madrid-Sevilla y dejó al menos 69 muertos. El Gobierno español apunta a una decisión errónea del centro de control tras la caída de un sistema de seguridad instalado en 1992; la investigación técnica y la judicial apenas empiezan.
LO QUE SE SABE DEL CHOQUE
El miércoles 28 de octubre de 2026, poco antes de las 09:00 (hora de España), un AVE de Renfe chocó contra la parte trasera de un tren de Iryo en el kilómetro 118 de la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla, cerca de Urda, en la provincia de Toledo. Iryo sitúa el impacto a las 08:48; el servicio de emergencias 112, unos minutos después.
El Iryo 6076 había salido de la estación de Atocha a las 07:54 con 147 pasajeros y cinco trabajadores. El AVE 2080 salió hacia las 08:00 con 397 pasajeros, según la portavoz del Gobierno de Castilla-La Mancha, Esther Padilla.
La cifra de víctimas creció durante todo el miércoles: de diez muertos a media mañana a 64 por la tarde, según EFE y el ministro de Transportes, Óscar Puente. El jueves 29 de octubre, el presidente regional, Emiliano García-Page, elevó el balance a 69 fallecidos. La cifra todavía es provisional. Hasta la mañana del jueves se había atendido a 110 heridos: 53 seguían hospitalizados, 15 de ellos en estado crítico.
LA CADENA DE FALLAS
La reconstrucción que han hecho el Gobierno y los medios españoles describe una secuencia de errores en menos de media hora:
1. 08:30. El sistema de señalización y frenado automático LZB deja de funcionar en unos 63 kilómetros de vía por un «error de comunicación» informático. Una media docena de trenes se detiene.
2. 08:36. El centro de control de Adif, el gestor de la infraestructura, en Atocha, autoriza al AVE a reanudar la marcha.
3. Los minutos siguientes. Según Puente, el AVE debía circular «a marcha a la vista», a un máximo de 40 km/h, porque el tramo estaba ocupado. Sin embargo, recorrió unos 25 kilómetros a más de 200 km/h.
4. 08:48. La maquinista del Iryo, detenido, informa por radio que el tren no le permite reiniciar el LZB. Poco después se produce el impacto.
Puente calificó la orden del centro de control como «una decisión errónea» e «inexplicable», y descartó dimitir. Los audios difundidos por El País y la Cadena SER recogen al controlador indicando al AVE que reanudara con «marcha normal». Esos audios también contradicen una primera versión del ministro, que atribuía la detención del Iryo a «razones desconocidas»: la maquinista advertía que no podía arrancar.
El organismo estatal que investiga los accidentes ferroviarios, que en julio de 2026 absorbió a la antigua Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), pide cautela. «Es todavía muy pronto para adelantar cualquier hipótesis», dijo a EFE su presidente, Gonzalo Guillén.
UN SISTEMA DE 1992 QUE DEBÍA ESTAR JUBILADO
El LZB es un sistema de origen alemán que transmite información de la vía al tren mediante un cable tendido entre los rieles. Vigila la velocidad y puede frenar el convoy si el maquinista no lo hace. Funciona en la línea Madrid-Sevilla desde su inauguración, en 1992, y es la única línea de alta velocidad española que aún lo usa. Cuando falla, los trenes pasan a un régimen degradado, guiados solo por señales laterales y por un sistema de apoyo más básico, el ASFA.
Su reemplazo por el estándar europeo ERTMS de nivel 2 se licitó en 2020 y se adjudicó en septiembre de 2021, con un plazo de 52 meses que vencía este año, según The Objective. La obra no ha concluido. Puente explicó que el LZB se sustituye porque «ya no se fabrica».
DOS TRAGEDIAS EN MENOS DE UN AÑO
Urda es el accidente ferroviario más grave de España desde el de Angrois, en Santiago de Compostela, el 24 de julio de 2013. Allí murieron 80 personas cuando un tren Alvia entró a exceso de velocidad en una curva limitada a 80 km/h, mientras el maquinista atendía una llamada. El maquinista fue condenado a dos años y medio de cárcel; el exdirector de seguridad de Adif fue absuelto en enero de 2026.
El choque llega, además, nueve meses después del de Adamuz (Córdoba), el 18 de enero de 2026. Ese día, un tren de Iryo descarriló, invadió la vía contraria y fue embestido por uno de Renfe: murieron 46 personas. Según la Guardia Civil, la causa fue la rotura de una soldadura del riel; el informe técnico final sigue pendiente.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, dijo que «no es asumible» sufrir dos accidentes así en menos de un año y aseguró que, si hubo negligencias, se sabrá.
LAS POSTURAS
– Gobierno: Puente atribuye el choque a una decisión humana en el centro de control, en un contexto de falla técnica, y descarta dimitir.
– Oposición: el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, pide una investigación judicial y una revisión independiente de la red. Vox, que presentó una querella, exige responsabilidades al ministro y a Sánchez. Adelante Andalucía y el sindicato CSIF piden la dimisión de Puente.
– Trabajadores: los sindicatos ferroviarios critican que se culpe a un solo trabajador de un sistema que, sostienen, arrastra fallas de fondo.
– Empresas: Renfe e Iryo expresaron sus condolencias y no se han pronunciado sobre las causas. Adif no ha dado una fecha de reapertura.
LA INVESTIGACIÓN Y LOS EFECTOS
Un juzgado de Orgaz (Toledo) abrió una investigación bajo secreto de sumario. Ordenó incautar las cajas negras de ambos trenes, prohibió el acceso a dos kilómetros de vía y envió a la Policía Judicial al centro de control de Atocha. La Guardia Civil tomó declaración al operador de Adif. La investigación técnica, según El Español, tomará al menos un año.
El Gobierno decretó tres días de luto oficial, del 29 al 31 de octubre. El corredor de alta velocidad entre Madrid y Andalucía sigue cortado sin fecha de reapertura. Renfe bloqueó la venta de billetes hasta el 13 de diciembre, Iryo hasta el 1 de diciembre y Ouigo, al menos, hasta el 2 de noviembre. Iberia y Air Europa ampliaron sus vuelos entre Madrid, Sevilla y Málaga.
EL ÁNGULO PARA ECUADOR
Hasta el jueves no había ecuatorianos entre las víctimas confirmadas. «Hasta el momento no tenemos reporte de connacionales afectados», informó la Cancillería a través del Consulado en Madrid, según Teleamazonas y Metro Ecuador. Entre los fallecidos identificados hay ciudadanos de China, Japón y Filipinas, y México reporta a un connacional desaparecido.
La noticia toca de cerca a Ecuador porque la comunidad ecuatoriana es una de las más numerosas de América Latina en España. Quienes tengan familiares que viajaban entre Madrid y Andalucía pueden comunicarse con:
– el teléfono de atención a familias de Castilla-La Mancha: 900 122 112;
– Renfe: 900 10 10 20;
– Iryo: 900 001 403;
– el Consulado de Ecuador en Madrid, a través de los canales oficiales de la Cancillería.
Para Ecuador, cuyo tren de pasajeros dejó de operar y cuya empresa estatal, Ferrocarriles del Ecuador, está en liquidación desde 2020, el debate español puede parecer lejano. Pero la lección de fondo es común a cualquier infraestructura pública: sistemas de seguridad que operan más allá de su vida útil, reemplazos que se retrasan y protocolos que dependen de una sola decisión humana cuando la tecnología falla.
¿QUÉ VIENE?
– Identificación de víctimas: el balance de 69 muertos es provisional y podría cambiar en las próximas horas.
– Investigación judicial: el juzgado de Orgaz analizará las cajas negras y las comunicaciones del centro de control. Las responsabilidades penales se definirán en ese proceso.
– Investigación técnica: tomará al menos un año, aunque podría haber informes preliminares antes.
– Presión política: la oposición insistirá en la salida de Puente y en una auditoría de la red.
– Reapertura del corredor: Adif debe retirar los trenes y evaluar la vía; no hay fecha.