
En octubre casi no llueve en Galápagos. Esta vez cayó un aguacero de más de diez horas que dejó un muerto, dos desaparecidos y barrios enteros bajo el agua. Y los científicos advierten que lo peor de El Niño todavía no llega.
LA NOCHE EN QUE SANTA CRUZ SE INUNDÓ
La isla más poblada de Galápagos amaneció este sábado 31 de octubre en emergencia. Un aguacero que empezó la noche del viernes y se extendió hasta la madrugada desbordó las encañadas —los cauces naturales por donde baja el agua de la parte alta— e inundó viviendas en Bellavista, Santa Rosa, Aguacatal, Miramar, Divino Niño y La Cascada, según el ECU 911.
El saldo preliminar es de una persona fallecida en Bellavista y dos desaparecidas en Divino Niño. El COE cantonal declaró la emergencia y los comités provincial y nacional se activaron durante la madrugada.
En La Cascada, uno de los barrios más golpeados, los vecinos todavía necesitaban botes para cruzar de una calle a otra el sábado por la mañana, relató Primicias. Donde el agua bajó quedó una capa de lodo y, en las veredas, colchones, cocinas y máquinas de coser rescatadas a última hora. «La gente lo perdió todo», resumió a ese medio Santiago Romero, habitante de la isla.
LO QUE SE SABE HASTA AHORA
– Víctimas. Un fallecido en Bellavista y dos desaparecidos en Divino Niño, según el ECU 911 y el COE cantonal. Las autoridades no han difundido el nombre, la edad ni la causa de la muerte, y el número de heridos sigue por determinar.
– Evacuados y afectados. Unas 80 personas fueron llevadas al Coliseo de Deportes de Santa Cruz. El COE Nacional habilitó dos alojamientos temporales con capacidad para 500 personas. Las cifras de afectados aún no son oficiales: Vistazo, citando a Ecuavisa, habla de mil evacuados, y la alcaldesa Fanny Uribe mencionó a Teleamazonas a más de 2.000 personas afectadas.
– Daños. Colapsó una vivienda en Miramar, cayeron postes y hubo cortes de luz en la parte alta. La vía principal de la isla, la que conduce al aeropuerto de Baltra, quedó destruida en varios tramos. El centro de salud de Santa Cruz dejó de operar porque se inundó, informó El Universo con base en el COE Nacional.
– Aeropuerto. Baltra suspendió los vuelos entre las 08:00 y las 12:00 del sábado y los reanudó por la tarde para sacar turistas y recibir ayuda. Como la carretera está cortada, la alcaldesa planteó llegar a la terminal por vía marítima.
– Turismo. En pleno feriado, el Parque Nacional Galápagos cerró hasta nuevo aviso El Garrapatero, Las Grietas, Puntudo y El Chato, en Santa Cruz, y Puerto Chino, en San Cristóbal.
– Ayuda. El Gobierno anunció el envío de 1.000 kits humanitarios. Bomberos, Fuerzas Armadas, Policía y guardaparques —con tres botes zodiac en La Cascada— trabajan en las evacuaciones.
El COE pidió no circular entre Puerto Ayora y Bellavista y llamar al ECU 911 solo para emergencias. Para la noche del sábado, el Inamhi pronosticó lluvias fuertes en toda la provincia entre las 18:00 y las 06:00.
¿POR QUÉ PASÓ: UN OCÉANO DEMASIADO CALIENTE?
Octubre suele ser temporada seca en Galápagos, la de la garúa. Lo de este fin de semana no es normal, y la explicación principal está en el mar.
El Niño está activo y en su fase más intensa. El Comité Nacional ERFEN declaró oficialmente el fenómeno a finales de agosto, tras cumplirse los cuatro criterios del protocolo nacional, y el Gobierno activó la alerta roja. El 23 de octubre, el monitoreo técnico confirmó que el evento entró en su etapa de mayor intensidad, informó El Comercio.
El agua está hasta 5 °C más caliente de lo normal. Según el último informe del ERFEN, difundido por Teleamazonas, la anomalía de temperatura en la región Niño 1+2 llegó a unos +5,2 °C y se extiende con fuerza entre Galápagos y el continente. El nivel del mar está más de 40 centímetros por encima de lo habitual. Un océano así carga de humedad la atmósfera y alimenta tormentas que en un año normal no se formarían sobre las islas.
No es un caso aislado. El mismo patrón golpea la Costa: Milagro, Guayaquil, Portoviejo y La Maná tuvieron el octubre más lluvioso de sus registros, y los desbordamientos de ríos en el país pasaron de 52 en septiembre a 107 en octubre, de acuerdo con el ERFEN. Este sábado, la Secretaría de Gestión de Riesgos reportó 14 ríos desbordados en varias provincias.
La geografía urbana agravó el golpe. Los barrios más afectados están en la parte alta de Santa Cruz, donde se desbordaron las encañadas. Vistazo, citando a Ecuavisa, atribuye el muerto y los desaparecidos al desborde de la cañada El Aguacatal, en Bellavista. Cuántas viviendas se levantaron sobre o junto a esos cauces es una pregunta que la evaluación de daños tendrá que responder.
LO QUE VIENE: NOVIEMBRE A MARZO, LA TEMPORADA CRÍTICA
Más lluvia. El Inamhi prevé que las lluvias asociadas a El Niño se intensifiquen de forma más evidente entre noviembre y diciembre, y que se mantengan en los primeros meses de 2027. El ERFEN ubica el mayor impacto para Ecuador entre noviembre de 2026 y marzo de 2027, justo cuando arranca la temporada lluviosa. La NOAA calcula una probabilidad superior al 83 % de condiciones fuertes a muy fuertes hasta el trimestre enero-marzo de 2027.
Un antecedente que preocupa. Las autoridades del ERFEN han señalado una similitud relativa entre el calentamiento actual y el de El Niño de 1997-1998, recordado como el más destructivo de la historia reciente del país. Para Santa Cruz, eso significa que el episodio de este fin de semana podría no ser el último.
La fauna, la factura que llega después. El agua caliente corta la subida de nutrientes de la que depende la cadena alimenticia de las islas. Un informe de la Fundación Charles Darwin, reseñado por Vistazo, advierte que pingüinos, iguanas marinas, lobos marinos, tiburones y corales son los más expuestos. El precedente es duro: durante El Niño de 1982-1983 los arrecifes del archipiélago sufrieron una mortalidad estimada del 97 %, y tras el de 1997-1998 un estudio en Santa Cruz calculó que las iguanas marinas tardaron unos cuatro años en recuperarse. La Fundación aclara que la dimensión real del impacto solo se conocerá cuando las condiciones vuelvan a cambiar.
Turismo y economía local. El cierre de sitios y la suspensión de vuelos llegan en pleno feriado de Difuntos, cuando Galápagos figura entre los destinos naturales más buscados del país. Si la temporada de lluvias se intensifica, la presión sobre la vía a Baltra, los servicios básicos y la salud pública será una prueba para los planes de contingencia.
Las preguntas abiertas. La búsqueda de los dos desaparecidos, el censo oficial de damnificados, la reparación de la carretera y la reapertura del centro de salud son los datos a seguir en los próximos días. También queda por ver si la emergencia se amplía a otras islas.