Mónica Martinich fallece tras ser atropellada en la avenida Samborondón por un conductor presuntamente ebrio
La avenida Samborondón fue escenario de un trágico siniestro de tránsito que cobró la vida de Mónica Martinich, una ciudadana de 38 años. La víctima fue atropellada por una camioneta mientras se encontraba realizando actividades deportivas junto a un grupo de amigos.
El suceso ocurrió a la altura del sector de Biblos, una zona de alto tránsito vehicular y residencial. De acuerdo con la información preliminar, Martinich se encontraba trotando por la vía, ya que estaba en plena etapa de entrenamiento y preparación física para participar en una próxima maratón. De manera inesperada, el vehículo la embistió, provocando heridas fatales.

Señalamientos sobre el estado del conductor
Uno de los aspectos que mayor consternación ha generado en torno a este caso son las circunstancias en las que se habría originado el impacto. Testigos del hecho y reportes iniciales señalaron que el conductor de la camioneta implicada habría estado manejando bajo los efectos del alcohol.
Las autoridades de tránsito competentes son las encargadas de realizar las pruebas de alcoholemia, el levantamiento de indicios y los peritajes técnicos en el lugar del siniestro. Estos procedimientos son fundamentales para confirmar el estado clínico del conductor en el momento del accidente y determinar su grado de responsabilidad penal frente a las autoridades judiciales.
Riesgo constante para deportistas
Este fatal acontecimiento pone nuevamente en discusión la seguridad vial en la avenida Samborondón. Esta arteria principal es frecuentemente utilizada por decenas de ciclistas, corredores y peatones que aprovechan las rutas para sus rutinas de entrenamiento. A pesar de los controles, la alta velocidad, la imprudencia y el irrespeto a los espacios peatonales continúan siendo un riesgo latente para quienes transitan sin un vehículo motorizado.
En la legislación ecuatoriana, el Código Orgánico Integral Penal (COIP) establece sanciones severas para los delitos de tránsito. Provocar la muerte de una persona al conducir un vehículo a motor en estado de embriaguez constituye un agravante mayor, el cual es sancionado con penas privativas de libertad y la revocatoria definitiva de la licencia para conducir.
La comunidad de deportistas y residentes del sector se mantienen a la expectativa de los resultados de las investigaciones oficiales para que este suceso sea esclarecido con total transparencia.
Texto: Redacción Visionarias / IA