
José Serrano volvió a Ecuador después de permanecer varios años en Estados Unidos y ahora se encuentra recluido en la cárcel de El Encuentro, en Santa Elena. El exministro del Interior y expresidente de la Asamblea Nacional fue deportado la noche del 28 de agosto de 2026 y trasladado al centro penitenciario debido a la orden de prisión preventiva que pesa sobre él dentro del proceso por el asesinato de Fernando Villavicencio.

Su regreso marca un nuevo capítulo en una trayectoria política que durante el gobierno de Rafael Correa lo convirtió en una de las figuras más poderosas del área de seguridad. Sin embargo, el caso Villavicencio no es el único expediente en el que su nombre ha aparecido. A lo largo de los últimos años se han presentado denuncias e investigaciones relacionadas con presunto secuestro, tentativa de asesinato, difusión de información reservada, supuesto cobro de diezmos y posibles hechos de corrupción.
Es importante diferenciar las etapas de cada caso: Serrano no está procesado penalmente por todas estas denuncias. Algunas corresponden a investigaciones previas y otras a señalamientos realizados por particulares. La existencia de una denuncia o investigación no determina, por sí sola, responsabilidad penal.

El caso que lo llevó a prisión: el asesinato de Fernando Villavicencio
El principal frente judicial que enfrenta Serrano es la investigación por el asesinato del excandidato presidencial Fernando Villavicencio, ocurrido el 9 de agosto de 2023 en Quito.

La Fiscalía investiga a Serrano como uno de los presuntos autores mediatos del crimen. En septiembre de 2025 se formularon cargos contra cuatro personas, entre ellas José Serrano, dentro de la investigación destinada a determinar quiénes estuvieron detrás de la planificación y ejecución del asesinato. La Fiscalía presentó elementos de convicción para sostener su teoría sobre la participación de los procesados.
Dentro de esta investigación también consta la versión de un testigo protegido que atribuyó a Serrano un supuesto papel en el financiamiento y coordinación de la estructura. Esa declaración forma parte del expediente, pero no constituye por sí sola una prueba definitiva de responsabilidad penal.
La llegada de Serrano a Ecuador permite que el proceso avance con él físicamente en el país. Actualmente cumple prisión preventiva mientras continúa la causa.
La denuncia por el secuestro de Fernando Balda
Otro episodio que vuelve a aparecer es el secuestro de Fernando Balda, ocurrido en Bogotá, Colombia, en agosto de 2012.
Balda fue interceptado por un grupo de personas y posteriormente rescatado por la Policía colombiana. La investigación determinó la participación de agentes vinculados a los servicios de inteligencia ecuatorianos y, años después, varios involucrados fueron procesados y sentenciados.

En 2023, Balda presentó una denuncia contra Serrano por su presunta participación en el secuestro. El señalamiento se relacionó, entre otros elementos, con una grabación en la que aparece una conversación entre Serrano y el exagente de inteligencia Raúl Chicaiza, uno de los condenados por este caso.
Serrano ya había rendido versión ante la Fiscalía durante las investigaciones iniciales y negó tener conocimiento de una operación ilegal contra Balda.
La denuncia por tentativa de asesinato
En 2019, el abogado Luigi García denunció a Serrano por una presunta tentativa de asesinato. García sostuvo que habría recibido amenazas luego de involucrarse en la defensa de Washington Prado, conocido como alias ‘Gerald’, quien cumple una condena en Estados Unidos.

La Fiscalía abrió una investigación previa a partir de esa denuncia. Serrano, por su parte, negó las acusaciones y sostuvo que fueran las autoridades las encargadas de investigar los hechos.
Este expediente tampoco equivale a una sentencia ni demuestra que el delito haya sido cometido por Serrano.
La investigación por información reservada relacionada con César Suárez
En enero de 2024, la Fiscalía anunció la apertura de una investigación previa contra Serrano por presunta difusión de información reservada.
La decisión ocurrió después de que el exministro publicara información relacionada con el asesinato del fiscal César Suárez, quien fue asesinado en Guayaquil el 17 de enero de ese año. La Fiscalía cuestionó la divulgación de información que consideraba sensible para una investigación en curso.

Serrano respondió que estaba dispuesto a colaborar con la justicia y sostuvo que era necesario investigar cómo se había filtrado información relacionada con el caso.
La denuncia relacionada con Carlos Pólit
En 2024 apareció otro frente después del juicio en Estados Unidos contra el excontralor ecuatoriano Carlos Pólit.
Durante ese proceso, el empresario Diego Sánchez Silva mencionó a Serrano y afirmó que le habría entregado un soborno. A partir de esas declaraciones, Jorge Pinto presentó una noticia criminis en Ecuador y la Fiscalía abrió una investigación previa por posibles delitos de tráfico de influencias y cohecho.
Serrano rechazó las acusaciones y cuestionó públicamente el testimonio de Sánchez. Incluso anunció que presentaría una prueba de polígrafo para respaldar su negativa.

Hasta ahora, este expediente debe entenderse como una investigación y no como una condena contra Serrano.
Los señalamientos por supuestos diezmos
Otro caso se remonta a 2019, cuando Oswaldo Rivadeneira, quien había trabajado como asesor en el Ministerio del Interior, señaló a Serrano por un supuesto cobro del 10 % de los salarios de funcionarios durante el período en que estuvo al frente de esa cartera.
Según la denuncia, el esquema habría involucrado a cientos de funcionarios. El caso fue incorporado entre las investigaciones y denuncias que han rodeado al exministro, aunque nuevamente se trata de señalamientos que no equivalen a una sentencia condenatoria.

El caso David Romo vuelve a abrirse
Uno de los expedientes más delicados es el relacionado con la desaparición de David Romo, quien desapareció en Quito el 16 de mayo de 2013.
La madre del joven, Alexandra Córdova, ha señalado durante años a funcionarios y agentes estatales por su actuación en el caso. Una de las investigaciones iniciadas en torno a la desaparición forzada incluyó denuncias contra funcionarios del Consejo de la Judicatura, Fiscalía y Policía.
En marzo de 2026, la Fiscalía de Pichincha revocó la solicitud de archivo y dispuso que la investigación continúe debido a la existencia de diligencias pendientes. La reapertura vuelve a poner bajo escrutinio las actuaciones de funcionarios que estuvieron relacionados con las primeras investigaciones.
La reapertura, sin embargo, no significa que Serrano haya sido declarado responsable de la desaparición de Romo. Se trata de una investigación que busca determinar qué ocurrió y establecer eventuales responsabilidades.

Los casos Dhruv y Gabela
El nombre de Serrano también ha aparecido en el debate alrededor de la compra de helicópteros Dhruv y el denominado caso Gabela.
El general Jorge Gabela fue crítico de la adquisición de estas aeronaves y murió en 2010, después de haber sufrido un ataque. Las investigaciones posteriores examinaron posibles irregularidades relacionadas con la compra y con las circunstancias de su muerte.
En este expediente se han planteado señalamientos contra distintos funcionarios y exfuncionarios de los gobiernos de Rafael Correa. Sin embargo, cualquier afirmación sobre una responsabilidad penal individual de Serrano debe distinguirse de los señalamientos políticos y de los pedidos de investigación que se han realizado alrededor del caso.

Un historial de denuncias que vuelve a estar bajo la lupa
A estos expedientes se suman cuestionamientos y denuncias relacionadas con presuntas irregularidades durante su paso por el Ministerio del Interior, entre ellas adquisiciones de bienes y servicios para la Policía Nacional.
Sin embargo, no todos estos casos tienen actualmente el mismo nivel procesal ni existe evidencia pública que permita afirmar que Serrano está formalmente procesado por cada una de esas contrataciones. Por eso, deben ser presentados como antecedentes, denuncias o cuestionamientos, según corresponda.

El escenario actual es diferente al de años anteriores: Serrano ya está en Ecuador y enfrenta una prisión preventiva dentro de uno de los procesos judiciales de mayor impacto político de los últimos años, el asesinato de Fernando Villavicencio.
Ahora, la atención estará puesta en cómo avanzará ese proceso y en qué ocurrirá con las demás investigaciones que permanecen abiertas o que han sido reactivadas.
Por ahora, no existe una base para afirmar que Serrano vaya a “dar nombres” o confesar delitos. Esa posibilidad forma parte de las preguntas que genera su regreso, pero cualquier eventual colaboración, declaración o confesión tendría que producirse dentro de los mecanismos establecidos por la justicia.
Lo que sí está confirmado es que el exministro pasó de permanecer fuera del país a estar recluido en Ecuador y que deberá enfrentar desde territorio nacional el proceso por el magnicidio de Fernando Villavicencio, mientras otros expedientes continúan bajo investigación o permanecen como denuncias pendientes de resolución.
Texto: Redacción Visionarias / IA