
El Papa León XIV envió un firme mensaje a los obispos españoles durante su visita a la Conferencia Episcopal Española, donde calificó los abusos dentro de la Iglesia como una “plaga” que exige una respuesta decidida. El pontífice insistió en que las víctimas deben ocupar el centro de cualquier actuación y recibir escucha, protección, acompañamiento y medidas concretas de reparación.
Durante su intervención, el Papa destacó que la responsabilidad de afrontar esta crisis no recae únicamente en la jerarquía eclesiástica, sino en toda la comunidad católica. En ese sentido, llamó a promover la verdad, la justicia, la reparación y una cultura de prevención y cuidado para evitar nuevos casos.
Las declaraciones se producen antes de un encuentro privado que León XIV mantendrá con un grupo reducido de víctimas de abusos seleccionadas a través de programas de atención y reparación impulsados por la Iglesia española. La reunión busca escuchar directamente sus testimonios y reforzar el compromiso eclesial con la reparación de los daños causados.
No obstante, el encuentro ha generado controversia. Nueve asociaciones de víctimas denunciaron haber sido excluidas de la reunión y criticaron la falta de representación de algunos colectivos, reclamando una participación más amplia y mayor transparencia en este tipo de iniciativas.