
Faltan once días para que Estados Unidos renueve su Cámara de Representantes y un tercio de su Senado. Las encuestas dan ventaja a los demócratas, y el resultado definirá cuánto margen tendrá Donald Trump en sus dos últimos años. Para Ecuador, que tiene un acuerdo comercial pendiente, un arancel vigente y más de USD 1.600 millones trimestrales en remesas desde ese país, no es una elección ajena.
¿Qué se vota el 3 de noviembre?
Las elecciones de medio mandato, o «intermedias», se celebran a mitad del período presidencial. El martes 3 de noviembre de 2026 se elegirán los 435 escaños de la Cámara de Representantes y alrededor de un tercio de los 100 del Senado, además de gobernaciones y cargos locales.
Hoy los republicanos controlan ambas cámaras. En el Senado, además, el vicepresidente JD Vance desempata a favor de su partido. Eso significa que los demócratas necesitan ganar una mayoría propia, sin depender de un empate.
Lo que está en juego es el contrapeso. El Congreso aprueba el presupuesto, ratifica nombramientos, investiga al Ejecutivo y puede frenar o impulsar leyes clave en comercio, migración y seguridad.
Lo que dicen las encuestas
Una encuesta de CNN realizada por SSRS, publicada el 21 de octubre, muestra a los demócratas con 49% de preferencia frente a 39% de los republicanos entre votantes registrados, cuando se pregunta por qué partido apoyarían para el Congreso en su distrito. El margen de error es de ±4,1 puntos. Es la mayor ventaja demócrata que CNN ha registrado desde poco antes de las elecciones de 2020.
El mismo sondeo sitúa la aprobación de Trump en 32%, un mínimo según la cadena. Una medición separada del New York Times y Siena College la ubica en 34%.
Una ventaja nacional, sin embargo, no se traduce automáticamente en escaños. La Cámara se decide distrito por distrito y el Senado, estado por estado. Muchos de los estados en disputa son tradicionalmente republicanos.
Los escaños que pueden cambiar de manos
CNN publicó el 22 de octubre su ranking de los diez escaños del Senado con más probabilidades de cambiar de partido. Nueve de ellos están hoy en manos republicanas:
1. Carolina del Norte: Roy Cooper (D) frente a Michael Whatley (R).
2. Ohio: Sherrod Brown (D) frente al senador designado Jon Husted (R).
3. Alaska: Mary Peltola (D) frente al senador Dan Sullivan (R).
4. Maine: Troy Jackson (D) frente a la senadora Susan Collins (R).
5. Texas: James Talarico (D) frente a Ken Paxton (R).
6. Michigan: Abdul El-Sayed (D) frente a Mike Rogers (R), un escaño hoy demócrata.
7. Iowa: Josh Turek (D) frente a Ashley Hinson (R).
8. Kansas: Adam Hamilton (D) frente al senador Roger Marshall (R).
9. New Hampshire: Chris Pappas (D) frente a John Sununu (R).
10. Georgia: el senador Jon Ossoff (D) frente a Mike Collins (R).
Según el análisis de CNN, si los demócratas pierden Michigan, necesitarían arrebatar al menos cinco escaños republicanos para tomar el control.
Por qué le importa a Ecuador: el comercio
El primer frente es comercial. Ecuador y Estados Unidos firmaron en marzo de 2026 un Acuerdo de Comercio Recíproco, negociado desde mayo de 2025. El 16 de octubre, la Corte Constitucional dictaminó que el texto requiere la aprobación previa de la Asamblea Nacional antes de su ratificación, según Primicias y El Comercio. Falta, además, un segundo examen de constitucionalidad.
Mientras tanto, desde el 24 de julio rige un recargo del 10% bajo la Sección 301 de la ley comercial estadounidense. Este arancel está ligado a una investigación sobre trabajo forzoso. Según la Federación Ecuatoriana de Exportadores (Fedexpor), el 54% de las exportaciones no petroleras a ese país está exento: banano, cacao en grano, café soluble y flores, entre otros. El 46% restante paga la sobretasa. El atún en conserva y el brócoli son de los más afectados.
Ecuador quedó en el grupo con la tasa más baja, junto a México, Canadá y Argentina, mientras Colombia, Perú y Chile pagan 12,5%, según El Comercio. El presidente de Fedexpor, Xavier Rosero, advirtió que esa ventaja no está garantizada a largo plazo y pidió más «presencia país en Washington».
El Congreso estadounidense no fija esos recargos, que dependen del Ejecutivo y de la Oficina del Representante Comercial (USTR). Pero un Congreso en manos opositoras podría aumentar la presión sobre la política arancelaria de la Casa Blanca, con audiencias, leyes o control presupuestario.
El segundo frente: migración y remesas
El segundo frente son las familias. En el segundo trimestre de 2026, Ecuador recibió USD 2.041,3 millones en remesas, un 2% más que un año antes, según el Banco Central del Ecuador. El 78,5% de ese dinero, unos USD 1.602,9 millones, llegó desde Estados Unidos.
La política migratoria, las deportaciones y los fondos para controlarlas pasan por el Congreso. El resultado del 3 de noviembre influirá en cuánto respaldo legislativo tendrá la agenda migratoria de Trump en 2027 y 2028.
El tercer frente: la seguridad
El tercero es la cooperación contra el crimen organizado, prioridad del Gobierno de Daniel Noboa. Parte de esa ayuda depende de partidas que aprueba el Congreso. En el referendo del 16 de noviembre de 2025, los ecuatorianos rechazaron la pregunta que habría permitido bases militares extranjeras, según los resultados oficiales del CNE. Desde entonces, la cooperación sigue por otras vías.
Tres escenarios
– Los republicanos retienen ambas cámaras: continuidad. Trump mantiene su agenda con pocos obstáculos legislativos.
– Congreso dividido: el escenario que sugieren muchas encuestas para la Cámara. Más fiscalización al Ejecutivo y negociaciones más difíciles sobre presupuesto y migración.
– Los demócratas ganan ambas cámaras: el escenario menos probable según el mapa del Senado, pero el que más limitaría al presidente en sus dos últimos años.
En cualquier caso, la política comercial y de seguridad hacia América Latina seguirá conducida principalmente desde la Casa Blanca.
Lo que viene
Los resultados empezarán a conocerse la noche del 3 de noviembre, aunque en las contiendas ajustadas el conteo puede tardar días. Los nuevos legisladores asumen en enero de 2027.
Para Ecuador, el calendario corre en paralelo. La Asamblea debe pronunciarse sobre el acuerdo comercial y la Corte Constitucional debe completar su revisión. El Gobierno tendrá que defender su ventaja arancelaria ante un Washington que, desde enero, podría tener otra correlación de fuerzas.